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Fougères, Vitré y Rennes. Ruta por Bretaña día 3

Nuestro tercer día de road trip por la Bretaña francesa comenzó de nuevo desde el alojamiento base en Rennes. Tras haber visitado ciudades más alejadas como Saint-Malo o Vannes, dedicamos este día a ver los pueblos de Fougères y Vitré y la propia Rennes. Esta jornada estuvo un poquito apretada, pero no teníamos mucho más tiempo de viaje y decidimos explotar al máximo nuestros días en la región.

Edificios históricos en Vitré, Bretaña
Tocaba seguir descubriendo esta preciosa región francesa y sus pueblos.

Llegar de Rennes a Fougères

Comenzamos la ruta un poco más tarde tarde que el resto de días del viaje, probablemente a causa de que la noche anterior nos dedicamos a disfrutar de una raclette para cenar. Decidimos comenzar con una breve visita al pueblo de Fougères debido a su proximidad tanto con Rennes como con Vitré. Se encuentra solo a 50km y está muy bien conectado por carretera, por lo que el trayecto fue de unos 40 minutos.

No encontramos prácticamente tráfico, aunque eso se puede deber a que era un día entre semana a finales de octubre. Aun así, el clima de la época no acompañó mucho y nos llovió gran parte del día, por lo que conducimos con cautela. Ten esto muy en cuenta al planificar el viaje y el tiempo de desplazamiento. Tanto el tráfico como el clima pueden afectar a la duración de los desplazamientos.

Ruta por Fougères, Vitré y Rennes
Casi todo el día tuvimos cielos grises, aunque le dan un toque extra al ambiente otoñal.

Fougères

Lo primero que hicimos al llegar a Fougères fue buscar un lugar donde estacionar el coche. Este fue uno de los pocos lugares que visitamos donde no teníamos un aparcamiento planificado con anterioridad, pero es que no es para nada necesario. Encontramos muchas calles residenciales con zonas de aparcamiento vacías y cerca del centro del pueblo, por lo que dejamos el coche en una cualquiera. Concretamente en la Rue du Champ Rossignol.

Debo decir que, aunque está opción es muy viable si haces un viaje similar al nuestro, no estoy segura de si se pueden aparcar autocaravanas en calles residenciales. Es posible que si estas utilizando un vehículo grande debas buscar algún aparcamiento más específico.

Qué ver en Fougères

Nuestra visita a Fougères fue muy breve ya que teníamos que visitar Vitré en la misma mañana y después volver a Rennes. Como ya he dicho, el clima no acompañó mucho, por lo que fue más una visita panorámica que una en profundidad.

Desde donde dejamos el coche, atravesamos una pequeña parte del pueblo en dirección al Jardín público de Fougères (sí, en Google Maps es el único nombre que aparece). El jardín en sí tiene su encanto, con diversas esculturas y varios caminos por los que recorrerlo. Allí también encontramos la Iglesia de Saint-Léonard, cuya fachada es preciosa.

Iglesia en Fougères, Bretaña. Ruta con Vitré y Rennes
Detrás del edificio principal de la iglesia encontrarás este otro, que es precioso.

Aunque sin duda el mayor motivo para acercarse hasta aquí son las vistas que se tienen de Fougères y sus alrededores. El propio jardín actúa como mirador desde el cual puedes contemplar el Château o Castillo de Fougères, su muralla y el casco antiguo. Y las vistas a las casas de piedra repartidas a lo largo del campo rodeadas de árboles también son dignas de admiración.

Desgraciadamente no tuvimos tiempo de acercarnos a visitar el castillo (al cual se puede entrar pagando 8,50€) o las calles del casco antiguo. Nuestra visita por esa pequeña zona del pueblo duró poco menos de 1 hora; pero si tienes un poco más de tiempo estoy segura de que merece la pena acercarse y ver el resto.

Ruta por Fougères, Vitré y Rennes
Desde el mirador tenía una pinta espectacular, no te voy a mentir.

Cosas a tener en cuenta al visitar Fougères

Si vas a añadir Fougères a tu itinerario de viaje, te diría que le dedicases un poco más de tiempo del que pudimos darle nosotras. No es un pueblo muy grande, pero si quieres disfrutarlo con calma y poder ver tanto el mirador que te he comentado como el casco antiguo, necesitarás un par de horas. Estoy segura de que visto más a fondo merece aun más la pena.

Por otro lado, tengo que advertirte de que hay unas cuantas cuestas (para variar). Por suerte Fougères en general está asfaltado o con aceras en buen estado. Incluso el jardín del mirador tiene buenos caminos por los que es fácil pasar incluso con un carrito o silla de ruedas.

De Fougères a Vitré

Retomamos nuestra ruta hacia nuestro siguiente destino: la ciudad de Vitré. Esta se encuentra a unos 30km dirección sur, de nuevo con buena comunicación por carreteras secundarias asfaltadas. El trayecto entre Fougères y Vitré es de alrededor de 25 minutos solamente, motivo por el cual decidimos visitar ambas en la misma mañana antes de volver a Rennes.

Vitré

Aparcar fue bastante sencillo. Al igual que en Fougères, hay muchas zonas residenciales con espacio para aparcar cerca del casco histórico de la ciudad. Es cuestión de encontrar un hueco. Se puede acceder con el coche hasta el centro, pero no te lo recomiendo, ya que puede haber bastante más tráfico y suele estar todo ocupado.

Nosotras aparcamos con mucha facilidad en la Rue de Fougères; aunque al dirigirnos hacia el centro pudimos ver un par de parkings gratuitos y algunas plazas más de aparcamiento a lo largo de la Rue Pasteur. Es posible que si llegas a Vitré desde una ciudad distinta a la nuestra no entres por exactamente la misma zona, pero en general pudimos ver que hay muchas zonas de estacionamiento.

Pasear por Vitré, ruta con Fougères y Rennes
Aparcar por esta zona tiene la ventaja de pasear por sus encantadoras calles.

Qué ver en Vitré

Comenzamos nuestra ruta por Vitré dirigiéndonos desde la calle donde aparcamos el coche hacia el centro. El primer punto de interés que nos encontramos fueron unos antiguos lavaderos a la orilla del río. Concretamente puedes encontrarlos donde se cruza la Rue Pasteur con el río Vilaine. Si callejeas un poco podrás llegar al Pré des Lavandières (o prado de las lavanderas), un pequeño parquecito junto al río.

Desde toda esta zona se tienen muy buenas vistas al Castillo de Vitré, que se asoma elevado entre diversas casas de la zona. Continuamos caminando por diversas calles, todas llenas de encanto y con unas casas de piedra preciosas, hasta llegar a la Place Saint-Yves. En esta plaza pudios ver varios puntos interesantes de Vitré. Por un lado, de nuevo se tienen muy buenas vistas a diversas partes del castillo y su muralla, así como a una de las torres que formaban parte de la puerta de entrada a Vitré.

Entrada al casco antiguo de Vitré
Desde este punto puedes acceder al casco antiguo de Vitré.

El otro edificio interesante en la plaza es el del Auberge du Chateau, un antiguo hostal ubicado en una típica casa bretona, de las de entramado de madera. Actualmente creo que solo funciona de restaurante, aunque no sé qué calidad tendrá. Aun así, el edificio (es el de la primera fotografía del artículo) es digno de admirar.

Continuamos nuestra ruta adentrándonos en el casco antiguo de Vitré por una de sus calles más famosas: la Rue d’en Bas. A través de ella nos encontramos con una zona repleta de casas de entramado de madera construidas entre los siglos XV y XVII, muchas de las cuales siguen conteniendo todo tipo de comercios. Merece la pena totalmente callejear y perderse cotilleando las fachadas de los edificios y sus tiendas.

Rue d'en Bas, Vitré
¿Puede ser esta calle uno de los lugares más encantadores que he visto? Totalmente.

Nos desviamos brevemente hacia el sur del casco antiguo para llegar a la estación de ferrocarril de Vitré, que se encuentra justamente al lado. Técnicamente se encuentra fuera del área medieval de Vitré, sirviendo de separación con la parte moderna de la ciudad, pero el estilo del edificio suaviza el cambio. Además, a la izquierda de la entrada a la estación puedes encontrar unos baños públicos gratuitos, lo que siempre se agradece.

De vuelta en el casco antiguo, continuamos paseando en dirección a la Iglesia de Notre Dame de Vitré. Desde la Place de Notre Dame se tienen unas buenas vistas a la iglesia, aunque tendrás que tener cuidado con el tráfico, ya que la plaza es básicamente un parking. Desde este punto puedes tomar dos caminos diferentes. Si sigues por la Rue de Notre Dame, llegarás a la plaza del Castillo de Vitré, el cual puedes visitar si quieres.

Iglesia de Notre Dame de Vitré
Como muchas iglesias bretonas, está encajonada entre otros edificios, así que lo de sacarle fotos es un engorro.

Nosotras, como este día íbamos un poco pilladas de tiempo, optamos por la otra opción, que nos redirigía hacia donde aparcamos. Este segundo camino consiste en tomar la Rue du Bas Val y salir del área medieval a través de la Poterna de Saint-Pierre. Esto nos lleva a la Promenade du Val, una caminata cuesta abajo con unas vistas preciosas tanto a los alrededores de Vitré junto a la propia muralla y castillo.

Este camino termina justo donde se encuentran los lavaderos que te he comentado al principio, por lo que si has empezado desde otro punto de la ciudad, también merece la pena hacerlo para verlos. Desde aquí aprovechamos para volver a nuestro coche y retomar la ruta.

Lavaderos de Vitré, ruta con Rennes y Fougères
Los lavaderos son sencillos pero tienen unas vistas muy coquetas.

Cosas a tener en cuenta al visitar Vitré

Vitré es una ciudad de buen tamaño y, por tanto, con mayor oferta tanto de restaurantes como de alojamientos que otros pueblos. Si no llevas prisa por irte, es muy buena opción para comer. La mayoría de los establecimientos están ubicados en el casco histórico y tienen precios típicos franceses, por lo que puedes encontrar menús de mediodía a unos 10€. También, si te cuadra en la ruta, encontrarás alrededor de una decena de hoteles en los que alojarte.

Otro punto positivo a tener en cuenta es la ya mencionada estación de ferrocarril, muy bien ubicada justo al lado del casco histórico. Si en lugar de en transporte privado estás recorriendo la región en transportes públicos, Vitré está bastante bien comunicado. Puedes llegar desde Rennes con el tren en unos 20 minutos y hay bastantes al día.

Por otro lado, aunque hay algunas zonas (como la Promenade du Val) que sí se encuentran en cuesta, en general las calles son bastante llanas. Eso sí, ten en cuenta que las que recorren el casco histórico son en su mayoría calles adoquinadas; aunque también encontrarás otras totalmente asfaltadas.

Por último, ten en cuenta que si quieres visitar bien todos los rincones de interés de Vitré necesitarás dedicarle al menos una mañana o una tarde entera. Nosotras estuvimos solo un par de horas y se nos quedó bastante corto. Nos hubiera gustado poder callejear un poco más y ver mejor el castillo.

Tiendas en Vitré, road trip con Fougères y Rennes
Y en especial: ojalá haber tenido más tiempo para curiosear sus preciosas tiendas.

De Vitré a Rennes

De vuelta en el coche nos dirigimos por última vez a nuestro punto de partida: Rennes. Entre ambas ciudades hay alrededor de 50km, parte por carreteras secundarias y parte por autovía. Si no encuentras mucho tráfico al entrar a Rennes, en unos 40 minutos se llega bien. A mediodía teníamos que devolver el coche de alquiler en Rennes, motivo por el cual visitamos con relativa prisa Fougères y Vitré.

Ya escribí un artículo completo sobre Getaround, el alquiler de coche que utilizamos, y donde te cuento el tema de la devolución del coche. Aparte de eso, solamente añadir que fuimos a repostar justo antes de la devolución. Acceder al pleno centro de la ciudad con el coche es muy fácil desde cualquiera de las direcciones, por lo que no te preocupes por ello, independientemente de donde te alojes en Rennes.

Rennes

Aparcamos el coche cerca de la estación de trenes y autobuses de Rennes, ya que era la zona acordada para la devolución. Hay varios parkings de pago, pero nosotras dimos un par de vueltas con el coche para dejarlo en alguna plaza gratuíta. Al sur de la estación hay unas cuantas manzanas de calles residenciales y fue ahí donde conseguimos aparcar con relativa facilidad. No te recomiendo buscar al otro lado de las vías, ya que la mayoría son de pago y hay mucho más tráfico.

Road trip por Fougères, Vitré y Rennes
Como ves, puedes aparcar en una calle de casas cualquiera.

Tras hacer todas las comprobaciones de la devolución del vehículo, nos fuimos a comer. No habíamos comido nada desde antes de ir a Fougères y Vitré y ya eran entorno a las 15:00, pero por suerte sabíamos donde íbamos a comer dado que nuestra amiga Aitana vive en Rennes. Comimos en la crepería L’Épi de Blé, muy cerca de la estación. Tienen galettes muy ricas a partir de 4€ y puedes pedir agua de grifo para beber. Te dejo el presupuesto del viaje aquí por si quieres ver el total de gastos.

Qué ver en Rennes

Rennes es una ciudad mucho más grande que Vitré o Fougères. Visitarla en profundidad llevaría varios días, pero solo disponíamos de esa tarde. Por suerte, la mayoría de puntos de interés están bastante agrupados en el centro de la ciudad. Esto facilitó hacer una ruta a pie con la que ver gran parte de los monumentos y calles famosas de Rennes. Antes de todo quiero matizar que nosotras caminamos todo el tiempo, pero también puedes utilizar los buses o el metro si te conviene para algún desplazamiento.

Comenzamos nuestra visita dirigiéndonos hacia el Parc du Thabor. Está a poco más de 1km de la estación, por lo que tardamos unos 15 minutos más o menos caminando con calma. Este precioso parque merece que le dediques un buen rato, ya que hay muchas cosas que ver: un pequeño jardín botánico, una gran colección de rosales, varias pajareras con diversos tipos de aves y múltiples rincones encantadores. Merece la pena dedicarle al menos 30-40 minutos de paseo.

Parc du Thabor, Rennes
Además en primavera podrás disfrutar de las flores y en otoño del color de los árboles.

Salimos del parque por la puerta que da a la rue Martenot y nos dirigimos hacia el corazón de la ciudad. El primer edificio importante con el que nos encontramos fue el Parlamento de Bretaña. Es sencillo por fuera, pero por dentro parece ser impresionante, aunque no llegamos a verlo. Si tienes tiempo suficiente, seguro que una visita guiada es más que interesante.

Nosotras continuamos con nuestra ruta en busca de la rue du Champ Jacquet. Está a tan solo unos minutos del Parlamento y es en esta calle, más concretamente en la plaza del mismo nombre, es donde se encuentran las casas de entramado de madera más famosas de todo Rennes. Además, en la misma plaza podrás encontrar varios locales en los que tomar algo si te apetece.

Casas de entramado de madera Rennes. Ruta con Fougères y Vitré
Estas casas del siglo XVII son una de las postales más típicas de Rennes, y con razón.

Sin embargo, estas no son las únicas casas de este estilo en Rennes, ni mucho menos. En esta misma zona puedes encontrar varias calles y plazas con múltiples fachadas clásicas como estas. Nuestra ruta continuó por la Rue Rallier du Baty, una calle comercial repleta de todo tipo de tiendas encantadoras. Por ella llegamos a la Place Saint-Michel, lugar de encuentro de muchos estudiantes para tomar algo en una de sus muchas terrazas.

A lo largo de la Rue Saint-Michel encontramos muchísimas casas con las típicas fachadas bretonas pero que actualmente alojan todo tipo de cafeterías y bares. Al final de la misma llegamos a la Place Sainte-Anne, también repleta de locales para tomar algo ubicados casas preciosas. Aunque lo que más destaca de la plaza es la Basílica de Notre-Dame-de-Bonne-Nouvelle. Nosotras la encontramos vallada y un poco en obras, pero si está abierta cuando visites Rennes seguro que merece la pena entrar.

Rue Saint-Michel en Rennes
Es muy peculiar ver casas con siglos de antigüedad con fotos de armiños y un Palais du Kebab debajo.

Seguimos paseando hasta llegar a la Place des Lices, donde (adivina) también puedes encontrar múltiples fachadas de casas con entramados de madera. Aunque lo más interesante de esta plaza es que ponen un mercado de frutas, verduras y otros productos los sábados por la mañana. Si vas a alojarte unos cuantos días en Rennes y te cuadra, puedes acercarte a comprar ingredientes para cocinar en casa.

Casi al lado de la Place des Lices se encuentra la Catedral de San Pedro, que tiene un popurrí de estilos ya que se ha reformado varias veces desde el siglo XII. El mejor punto para verla es desde el Cruce (Carrefour) de la catedral. A sus espaldas se sitúa otra de las calles más importantes de Rennes en cuanto a casas históricas conservadas: la Rue de la Psalette. Es más pequeña y estrecha que otras calles de su estilo, lo que le da un encanto diferente. Está continuada por la Rue du Chapitre, de un estilo similar pero con más tiendas.

Desde ahí es muy fácil llegar hasta la Place de la Mairie, donde se encuentran a un lado el Mairie de Rennes (o lo que es lo mismo, el ayuntamiento) y justo enfrente la Ópera de Rennes. Las vistas a ambos edificios son preciosas aunque en la plaza en sí no tiene nada más, aparte de un carrusel. Por último, nos acercamos a ver la zona del Palais du Commerce, donde también hay una gran área comercial. Desde allí, pusimos rumbo hacia nuestro alojamiento para acabar el día.

Plaza del ayuntamiento, Rennes
Puede ser que te topes la plaza del ayuntamiento completamente vacía o con algún evento.

Cosas a tener en cuenta al visitar Rennes

Rennes es una ciudad mucho más grande que Fougères y Vitré y con un ambiente muy distinto, por lo que hay que tener en cuenta cosas diferentes. Por un lado, vas a encontrar muchísima más gente en Rennes, con diferencia. Se trata de una ciudad universitaria, por lo que a lo largo de todo el año está repleta de estudiantes y tiene un aire juvenil. Eso por un lado implica que hay muchos lugares donde tomar algo, pero también más «competencia» para conseguir un sitio.

También hay bastante gente que no vive en Rennes en sí pero que va a la ciudad a trabajar. Es por esto que he remarcado varias veces la importancia del tráfico al entrar o salir de la ciudad. Intenta evitar las horas puntas si no quieres perder tiempo en posibles atascos. Aunque esto no es solo cosa de los accesos a Rennes, en el interior de la ciudad encontrarás igualmente bastantes coches por las avenidas principales. Conduce con precaución (que en nuestra experiencia ellos no lo hacen).

En cuanto a la visita a Rennes en sí, la ciudad es bastante llana, con algunas calles empedradas pero en buen estado y muchas otras asfaltadas. Es muy fácil moverse por la ciudad en ese sentido. Finalmente, ten en cuenta que Rennes es muy grande. Si vas con poco tiempo puedes hacer una visita superficial como la nuestra, pero si deseas verla más a fondo, necesitarás más tiempo. Además, aunque lo más turístico es el casco histórico, el ambiente de otros barrios también tiene su encanto.

Pasear por Rennes
Hay rincones tan bonitos como este fuera de la zona turística.

Posibles alteraciones de la ruta

En cuanto a modificar la ruta de este día, para mí la opción más recomendable sería dividirlo dos. Nosotras optamos por verlo todo en una misma jornada porque no teníamos más tiempo; nuestros días en Rennes llegaban a su fin y a la mañana siguiente salíamos hacia Nantes.

Sin embargo, si dispones de un día más de viaje, te recomiendo muchísimo que le dediques más tiempo a cada uno de estos lugares. Te diría que visitases Fougères durante una mañana y fueses a Vitré para comer y explorarla durante la tarde, mientras que Rennes pasaría a otro día. Así podrás callejear más por todas ellas y entrar a visitar los castillos con calma.

Espero que te haya sido útil este artículo sobre nuestra ruta por Fougères, Vitré y Rennes y que te animes a conocer la región. Puedes encontrar el resto de artículos sobre este viaje en la sección de Bretaña. También puedes seguirnos en nuestras redes sociales.

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