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Distrito VIII de París: +10 lugares que deberías visitar

Al noroeste del río Sena se extiende el Distrito VIII de París, hogar de algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Conforma uno de los barrios más relacionados con la moda y el lujo de toda la ciudad, contando entre sus travesías con varias avenidas de renombre internacional. Entre estas y sus zigzagueantes calles se puede disfrutar de icónicos símbolos parisinos, así como de ciertos rincones menos conocidos pero igualmente encantadores. ¿Te animas a explorar el Distrito VIII de París?

El 8º forma posiblemente una de las zonas con mayor dualidad de París, ya que es tanto un importante motor financiero como un popular área turística. Es de hecho el segundo distrito con menor densidad poblacional, solo por detrás del Distrito I, pero una de las mayores tasas de trabajadores. Esto no significa que no vayas a encontrar edificios residenciales encantadores, en especial al norte del distrito, pero no son para todos los bolsillos.

Te adjunto el mapa con todos los puntos de interés de los que te voy a hablar en este artículo. Si quieres aprender a hacer tus propios mapas como este, no dudes en leer el tutorial paso a paso para utilizar MyMaps. Ahora sí, vamos a descubrir juntas este fantástico arrondissement.

Plaza de la Concordia y Obelisco de Luxor

Por qué no comenzar por una de las grandes testigos de la historia francesa: la Plaza de la Concordia. Esta enorme explanada es la plaza más grande de todo París, midiendo 210m de ancho por 360m de largo. En tiempos de la Revolución francesa era conocida como Plaza de la Revolución y fue un punto de reunión muy importante durante la misma. Se emplazó en ella la guillotina que dio muerte a más de 1100 personas, incluidos María Antonieta y Luis XVI.

Tras terminar el periodo de «El Terror» se le otorgó su nombre actual como símbolo de la reconciliación francesa. Como parte del lavado de cara a esta zona de la ciudad se instalaron varios elementos en la plaza, incluyendo un par de fuentes. La pieza más importante y llamativa es sin duda el Obelisco de Luxor, regalo en 1831 del virrey de Egipto. Se trasladó directamente desde el Templo de Luxor, donde aun permanece su «hermano gemelo», y se instaló en el centro de la plaza en 1836.

Obelisco de Luxor en la plaza de la Concordia, París Distrito VIII
Un pedacito de Egipto en pleno París.

Avenida de los Campos Elíseos

En la Plaza de la Concordia nace la vía más famosa no solo del Distrito VIII sino de la propia París, la Avenida de los Campos Elíseos. Conocida mundialmente por sus tiendas de moda y comercios, mide casi 2km de longitud y está completamente enmarcada por árboles. Su trazado se planteó como una continuación del conocido como «eje histórico» de París, que incluye el Jardín de las Tullerías y el Louvre en el Distrito I.

Su anchura de 70m y recorrido rectilíneo permiten que se dé una perspectiva amplia y hacia el horizonte, sin sensación de agobio a pesar de lo bulliciosa que suele estar. Las aceras son muy espaciosas, por lo que pasear por ellas resulta mucho más fácil que en las arterias de otras grandes ciudades (te miro a ti Nueva York). Al final de la avenida se ubica el Arco del Triunfo, del cual se tienen unas vistas fantásticas a lo largo de toda la calle.

Arco del Triunfo

Como guinda al final del pastel de los Campos Elíseos tenemos el segundo monumento más icónico de la ciudad, por detrás por supuesto de la Torre Eiffel en el Distrito VII. Este Arco del Triunfo se mandó construir por orden de Napoleón para conmemorar la victoria en la batalla de Auzterlitz en 1805. Llevó 30 años finalizarlo y no hay fotografía que haga justicia a sus dimensiones, con 50 metros de altura y un mirador en todo lo alto.

Para llegar a este es necesario pagar entrada (13€ por adulto, gratis para jóvenes de 25 o menos años de la UE o menores de 18 de todo el mundo). Merece totalmente la pena, ya que desde lo alto del Arco se tiene una de las vistas más increíbles de todo París. El monumento en sí también es digno de admiración, con sus múltiples grabados y estatuas representando momentos relevantes en la Revolución Francesa. A sus pies se ubica la Tumba del soldado desconocido, honrando a los fallecidos en la Primera Guerra Mundial.

Arco del Triunfo de París, Distrito VIII
Aunque de apariencia es inconfundible, el nombre puede liarte con el Arco del Triunfo del Carrusel, en el Distrito I.

Grand Palais y Petit Palais

Volviendo de nuevo a la parte baja de los Campos Elíseos nos encontramos con 2 de los edificios más bonitos del Distrito VIII de París. Tanto el Grand Palais como el Petit Palais se construyeron para albergar la Exposición Universal de 1900. El Grand Palais destaca por la gran estructura de hierro y acero descubierto que conforman su techo acristalado. Su función presente es la de sala de exposiciones y eventos, aunque de momento está cerrado hasta 2024 debido a reformas.

Su hermano pequeño, el Petit Palais (que no es tan «petit» pero mide casi la mitad que el Grand Palais) sí que se encuentra abierto al público. Desde 1902 acoge en su interior el Museo de Bellas Artes de París, por lo que su puede apreciar su arquitectura interior a la vez que se disfruta de sus obras. En el centro del edificio se puede encontrar un pequeño jardín interior que cuenta con cafetería. En cuanto a su exterior, por si no decides entrar, destaca su gran pórtico dorado con arcos y coronado por una cúpula.

Petit palais visto desde el Grand palais, Distrito VIII de París
Pasar al menos por delante de ellos para verlos es totalmente imprescindible.

Jardín de Nueva Francia

Si durante tu recorrido por el Distrito VIII necesitas un pequeño respiro del bullicio de París, deja que te hable de este coqueto rincón secreto. Justo a las espaldas del Grand Palais se asoma el Jardin de la Nouvelle-France, nombrado en honor a la colonia canadiense homónima. Cuenta con diversas zonas de césped, bancos, un pequeño estanque, algún que otro pasadizo e incluso una estatua monumental a sus espaldas.

Es el lugar perfecto para sentarte a desconectar mientras picas algo o para poner en práctica los consejos para comer barato en París.

Pont Alexandre III

Para culminar el espacio monumental creado junto con los palacios para la Expo de 1900 se construyó también un nuevo puente sobre el Sena. Además de su función decorativa también sirvió para mejorar la circulación entre el Distrito VII y el Distrito VIII París, sustituyendo al puente colgante que ya existía, de porte más estrecho. El Pont Alexandre III se construyó respetando la anchura de las avenidas a ambos lados del Sena y la navegabilidad del río.

A lo largo de los laterales del puente encontramos repartidas 32 elaboradas farolas de bronce, así como diversas esculturas entre las que destacan los 4 caballos dorados que custodian las esquinas del mismo. Toda esta decoración no solo sirve para otorgarle su característica belleza, sino que a la vez cumple la función de contrapeso, incluidas las guirnaldas exteriores. Si todos estos encantos no te convencen por si solos, el Pont Alexandre III también cuenta con una panorámica frontal espléndida de Los Inválidos y vistas a la Torre Eiffel.

Puente Alejandro III, vista lateral.
Es para mucha gente el puente más hermoso de toda la ciudad.

Iglesia de la Madeleine

Alejándonos un poco del Sena y casi adentrándonos en el Distrito II podemos encontrarnos con una de las iglesias más peculiares de toda París. La Madeleine destaca tanto por su inmensidad como por su diseño al más puro estilo de los templos griegos neoclásicos. Sus 52 columnas de 20 metros de altura la hacen elevarse y destacar sobre el resto de edificios a su alrededor. Su localización al final de la Rue Royale genera una perspectiva aun más imponente de la misma.

Su aspecto final es resultado de la suma de diversos eventos históricos y remodelaciones de la ciudad. La iglesia original tuvo que ser demolida para dar paso a parte de la ya mencionada Plaza de la Concordia. Se plantearon diversos proyectos para el nuevo templo, algunos tremendamente ambiciosos, incluyendo una inmensa cúpula. La inestabilidad política de la época causó que su construcción se alargase durante 85 años, cambiando en varias ocasiones de diseño y función. A mediados del siglos XIX dejó de ser un lugar de honra a la Armada Francesa para volver a dedicarse al culto católico.

Parque Monceau

No podía faltar en el Distrito VIII un espacio verde que no tenga nada que envidiarle a los grandes jardines de París. El Parc Monceau es toda una caja de sorpresas para quienes se aventuran a explorarlo por primera vez. Su trazado y decoraciones originales fueron aun más impactantes; el Duque de Orleans mandó construir todo tipo de extravagantes estructuras en miniatura, como un castillo gótico, un templo romano, una pirámide egipcia o un molino holandés, entre otras.

En la actualidad, aunque la extensión del parque es menor, aun conserva algunos de estos elementos decorativos entre su abundante vegetación. Destacan la rotonda exterior, múltiples estatuas de artistas franceses, el puente de piedra y la Naumaquia (estanque rodeado de columnas corintias, por si tú tampoco sabías lo que significa). Alrededor del parque se asienta múltiples mansiones lujosas y museos, siendo un área más residencial que el resto del distrito. Si has visto Lupin puede que te suene el parque, ya que es una de sus localizaciones de rodaje.

Lago del Parque Monceau, Distrito VIII de París
La susodicha Naumaquia en el mágico estanque del Parc Monceau.

Metro Monceau

Junto a la salida norte del Parque Monceau se sitúa la salida de metro homónima, cuya estación forma parte de la línea 2. Aparte de ser la mejor forma de llegar hasta el límite del Distrito VIII, merece la pena verla ya que es una de las estaciones de París con su salida decorada al estilo Art-Nouveau. Seguro que ya lo intuyes pero sí, también se diseñaron y construyeron estos carteles como decoración para la Expo de 1900 o justo tras la misma. La intención era hacer las entradas al metro más elegantes y llamativas de cara a los visitantes. Te animo a que visites al menos un par de estas estaciones de metro peculiares de París.

Pagoda de París

Las singularidades en el Distrito VIII no se limitan solo al Parque Monceau, sino que muy cerca del mismo podemos encontrar uno de los edificios más llamativos respecto a su entorno de todo París. La Maison de Loo, también conocida como Pagoda de París, destaca no solo por su arquitectura de pagoda china sino también por su brillante fachada roja. Entre todos los edificios parisinos color crema del siglo XVIII resulta una vista totalmente rompedora.

La Pagoda se construyó a inicios del siglo XX para exponer las antigüedades orientales en venta del coleccionista Ching Tsai Loo. El diseño exterior pretendía complementar al de los objetos en su interior, así como probablemente resultaba un buen reclamo o forma de llamar la atención. En la actualidad no solo conserva su aspecto artístico original sino que mantiene también la función de museo de arte asiático. Puedes ver algunas fotos del interior en su página web.

Pagoda de París, de color rojo vibrante. Distrito VIII
Es toda una sorpresa dar de pronto con un edificio de estética china en medio de París.

Llama de la libertad

Por último no podía dejar de mencionar uno los múltiples pequeños pero interesantes monumentos que se esconden entre las calles de París. Muy cerca del río, al borde del Distrito VIII, se ubica una Llama de la Libertad, réplica de exactamente el mismo tamaño que la de la Estatua de la Libertad de Nueva York. Seguramente sepas que la estatua fue un regalo de Francia a los Estados Unidos; pues esta Llama es un regalo a la inversa. Es uno de los muchos símbolos de amistad entre ambos países.

Como habrás podido ver el Distrito VIII de París tiene mucho que ofrecerte, desde grandes monumentos junto al Sena a pequeñas y variadas sorpresas distribuidas entre sus calles y parques. Espero que te animes a descubrir esta zona de la capital francesa. Si quieres más información sobre qué ver en otros distritos, presupuesto de viaje y mucho más no dudes en consultar la Guía de Viaje a París. Además, en nuestras Redes Sociales tienes muchas más fotos e historias de este y otros destinos.

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