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Comer barato en París – 8 Trucos y Consejos

Comer en París ciñéndose a un presupuesto low cost puede parecer imposible de primeras, pero si nosotros conseguimos alimentarnos durante 5 días por menos de 100€ (LOS DOS) en la capital francesa, sin renunciar ni a crêpes ni a macarons, tú también puedes lograrlo. Con estos sencillos trucos y consejos podrás comer mucho más barato y reducir tus gastos, sin dejar de disfrutar de París.

Macaron de caramelo.
De macaron en macaron, y tiro porque me gustan mogollón.

Truco 1 – Lleva comida de casa

El primer truco para comer barato en París viene incluso antes de llegar allí. Una muy buena forma de evitarte un buen pellizco es llevarte comida empaquetada desde casa, tanto para los aeropuertos como para la estancia.

A todos nos gusta picar algo durante los vuelos o antes de embarcar, lo que se traduce en un gasto extra en el viaje, ya que la comida en los aeropuertos no suele ser muy barata. En su lugar nosotros preferimos echarnos en el equipaje de mano algo fácil de comer y que nos quite el hambre. Por ejemplo unos bocadillos o unos trozos de empanada.

Para cocinar en el alojamiento de Airbnb nos llevamos cosas que fuesen fáciles y rápidas de preparar; y de las cuales no tuviese sentido comprar un paquete entero allí si no lo íbamos a gastar. Las llevamos guardadas en botes o bolsas de menor tamaño.

Airbnb distrito XIX
A nosotros la cocina del piso nos ahorró mucho dinero. Con una pequeña es suficiente.

Algunos ejemplos son couscous, arroz, pasta, o cereales y café para el desayuno. También nos llevamos un par de paquetes de embutidos, ya que el precio en España es mucho menor que en cualquier mercado francés. Independientemente de lo que elijas llevar, es importante que revises la normativa de tu compañía aérea para que no te pongan problemas en los controles, aunque lo más habitual es que solo te prohíban llevar líquidos que superen los 100ml.

Truco 2 – Compra en supermercados

El segundo consejo va de la mano del primero, y es que para ahorrar dinero cocinando nuestra propia comida en el alojamiento a veces necesitamos ingredientes que no nos permiten subir al avión.

Los supermercados franceses son de media más caros que los españoles; pero tampoco es ninguna barbaridad en la mayoría de los productos (en otros como la bebida, la diferencia asusta un poco). Puedes comprar solo los alimentos que te falten para hacerte la comida, como leche para los desayunos o productos frescos como frutas o queso.

Si no te apetece cocinar, también puedes comprar comida preparada y envasada (aunque es una opción bastante menos eco-friendly y también más cara).

Crepe de chocolate.
Eso sí, olvídate de los «crepes» de supermercado y mejor busca una crepería.

Con cualquiera de las dos opciones gastarás menos que comiendo siempre en restaurantes o cafeterías; en especial a la hora de cenar que es bastante más cara que a mediodía. Además, cotillear los supermercados de otros países tiene un factor divertido y es otra forma de descubrir su cultura y productos que no sabías ni que existían.

Truco 3 – Las Boulangeries son tus mejores amigas

Si se trata de probar comida típica francesa y que además salga muy bien de precio, las boulangeries (panaderías pero dicho en francés que suena aún mejor) se llevan el premio gordo. Porque no solo venden pan y bollería, también tienen muchísimas opciones saladas muy baratas con las que comer de lujo.

No se trata solo del típico bocadillo o sándwich; también puedes encontrar quichés, croissants de jamón y queso fundido, tartines saladas y muchas otras alternativas, la mayoría por menos de 3€. Nosotros redujimos mucho nuestro presupuesto con este truco.

Bpulangerie en Montmartre
Algunas son tan bonitas que te dan ganas de entrar incluso sin hambre.

Y sí, no hay que olvidar la repostería típica francesa, perfecta para desayunar o merendar (o para cualquier momento del día, seamos sinceros) por un par de euros. Pero cuidado, no confundáis una boulangerie con una cafetería donde te sientes a tomar algo. En las segundas es muy probable que te la claven con el precio, especialmente si es en terraza.

Truco 4 – Un picnic parisino

Otra forma de comer barato comiendo en sitios con encanto es hacer un picnic en uno de los muchísimos parques y espacios verdes de París. Es un plan muy popular en los meses de buen tiempo, incluso entre los locales. Compra una barra de pan en cualquier boulangerie, algo de queso, cualquier cosa de tu gusto para picar y a disfrutar.

Si tienes dudas sobre si puedes estar en una zona de césped o no, fíjate en si los parisinos lo hacen, ya que no en todas está permitido (aunque sí la mayoría). Por ejemplo en Versalles no tuvimos ningún problema para aplicar esta técnica.

Fuente de los Jardines de Versalles.
Y además disfrutarás de una comida con espectáculo.

De todos modos, no es un gran problema, ya que en los parques y jardines públicos de la ciudad puedes encontrar cientos de bancos de piedra y de sus famosas sillas verdes para sentarte un rato a descansar, comer y tomar el sol, entre otras cosas.

Truco 5 – Come en barrios baratos

Pero si lo tuyo es ir a restaurantes, o al menos quieres hacerlo un par de veces a lo largo del viaje, la mejor alternativa para ahorrar es hacerlo en los barrios más baratos de la ciudad.

El más popular y probablemente más económico es el Barrio Latino. Está plagado de establecimientos con todo tipo de comidas y muy buenos precios, tanto para comer como para tomar algo durante la «Hora feliz». Justo al lado se encuentra el Barrio de Saint Germain, donde también es bastante fácil encontrar restaurantes con buenos precios si te alejas un poco de la Île de la Citè en dirección a los Jardines de Luxemburgo.

Jardines de Luxemburgo
Si pides comida para llevar, los Jardines de Luxemburgo son un sitio perfecto para sentarte a comer.

No te preocupes, no significa que solo puedas comer barato en estas zonas, en el Barrio de Le Marais, la colina de Montmartre o muy cerca del Louvre, entre el Distrito I y II, también puedes encontrar algunos restaurantes ?que no hagan mucho daño a tu bolsillo. Lo cual nos lleva al siguiente consejo…

Truco 6 – Mejor prevenir que pagar

Incluso aunque te alojes específicamente en cualquiera de esas áreas, es bastante poco probable que a mediodía estés siempre allí. No te va a quedar otra que buscar alternativas para comer en otros barrios o distritos parisinos, incluidos los caros. Mi consejo supermegahiperTOP para este y cualquier otro viaje es que siempre lleves apuntados sitios que hayas mirado anteriormente en internet.

Sí, es algo muy evidente y probablemente fuese lo que estabas haciendo cuando te has encontrado con este artículo; pero no te quedes solo con los 4 o 5 locales que todo el mundo recomienda, ya que te los puedes topar llenos o cerrados, o que simplemente no encajen del todo en tus planes finales.

Así evitarás encontrarte a hora punta sin saber a donde ir y muriéndote de hambre, lo cual suele acabar en entrar a comer donde sea y pagar bastante más de lo que tenías previsto.

Mapa de restaurantes en París
¿Una forma fácil de no quedarse tirada? MyMaps.

Te sugiero que si te has hecho un mapa con MyMaps, crees una capa para añadir restaurantes, pubs, cafeterías, pastelerías, y cualquier establecimiento de este tipo que te interese. Es de las mejores formas de asegurarte de comer barato en una ciudad como París.

Yo suelo mirar los restaurantes que me aparecen en Google Maps en las zonas por donde vamos a pasar. Además utilizo mucho TripAdvisor para consultar opiniones y me aseguro siempre de encontrar alguna fotografía de la carta y los precios lo más actualizados posible. Esto lo hago porque los conceptos «caro» y «barato» son bastante subjetivos (he llegado a encontrar comentarios diciendo que 30€/persona es low cost y casi me desmayo).

Truco 7 – Siempre agua

Si ya en supermercados las bebidas azucaradas o alcohólicas son bastante más caras que en España, mejor ni hablamos de lo que te pueden cobrar en un restaurante por un refresco o una cerveza (pista: una salvajada).

Para ahorrarte ese pellizcazo de más en la cuenta, mejor pide siempre agua del grifo (en francés Garrafe d´eau). Si el local es más informal o es comida para llevar, utiliza una botella reutilizable que puedas transportar siempre contigo y así evitar gastar dinero y plástico en botellas desechables. París está lleno de fuentes de agua potable, e incluso algunas son de agua con gas (¡¿por qué?!); así que no hay ningún problema para hidratarse gratuitamente durante todo el día.

beber agua en botella reutilizable
Otra ventaja de la botella reutilizable es que puedes disponer de agua siempre que la necesites.

Truco 8 – Establece tus prioridades

Por encima de cualquier otro truco, mi principal consejo es que establezcas tus prioridades a la hora de gastar en comida. Puede que la gastronomía sea tu gran pasión, o que no vaya contigo en absoluto. Tal vez quieras cenar todas las noches fuera en un restaurante romántico a la luz de las velas. O que te valga con un picnic en el Canal Saint Martin rodeada de parisinos.

En nuestro caso, no nos importaba recortar en las comidas y cenas puesto que la gastronomía francesa no nos resulta muy diferente a la nuestra como para comer todos los días de menús (o formules) en restaurantes; pero por el contrario no dudamos en dejar un margen en el presupuesto para crêpes y otros tentempiés dulces ya que somos muy golosos.

Comer barato en una ciudad como París no es imposible, pero depende de ti. Yo olvides que ahorrar no lo es todo, también tienes que disfrutar y permitirte algunos caprichos a medida.

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